Pero todos los miembros del organismo creen en sacudir la rutina, ir por más y más Momentos Amorosos, de ahora en más MA, descubrir sensaciones nuevas y compartirlas para que cada integrante pueda expresarse, intercambiar y vivir experiencias únicas y reveladoras.

sábado, 30 de enero de 2010

Una Salida Al Cine -Relato Hot- por Pistera

Y... Oyendo el llamado del sindicato... Aquí está este nuevo relato.


Una Salida al Cine

Ella se levantó del asiento y él le miró las piernas estilizadas que seguían debajo de la minifalda. Se levantó tras ella y salieron. La abrazó por el pasillo y se sonrieron. En realidad no habían visto mucho de la película…
Al salir del cine, una garúa muy finita se mezclaba con el aire cálido y daba una sensación de frescura. Se tomaron de la cintura y comenzaron a transitar las dos cuadras que los separaban del automóvil.
Él primero se detuvo para besarla. Ella lo abrazó… El beso se hizo más profundo, más intenso. Los cuerpos se alborotaron… Caminaron unos metros más y se encontraron metiéndose ciegamente en un callejón obscuro. Él la puso contra la pared y apoyo su masculinidad ya excitada sobre el vientre de ella. Le besó el cuello ardorosamente y ella respondió con unos masajes en el trasero y unos gemidos casi inaudibles. Las respiraciones se agitaron y las bocas se tragaron la una a la otra. Ella le metió la lengua tan profundo como pudo, acariciando el interior de sus mejillas, el interior de los labios… Los dientes chocaron, las lenguas se empujaron… Las manos de él acariciaron fuertemente los pechos, excitando los pezones. Metió su mano por debajo de la camisa y le desabrochó el corpiño. Entonces sí, su boca los recorrió ávidamente, como si estuviese hambriento. Los sorbió, los mordisqueó, los acarició e hizo todo cuanto sus instintos le demandaban… Mientras tanto, ella lo iba despojando del pantalón liviano. Su erección era más que inminente…. El gran miembro apuntaba directamente a su vientre… Lo tomó con una mano y lo acarició suavemente primero y más frenéticamente después. Él hizo correr sus manos hasta las nalgas femeninas  y las masajeó fervorosamente, empujando la cadera femenina contra la propia… Los gemidos ya eran sólidos y se oían claramente….
Él dejó correr un dedo entre las nalgas de la chica y ese dedo acarició una zona tan erógena como tabú, a lo que el cuerpo  de la mujer respondió con un sonido de placer… Ella pudo sentir el deseo  entre las piernas, cómo manaba el calor de su intimidad, humedeciendo la ropa interior…
Pronto la  minúscula prenda cayó al suelo y la muchacha levanto una pierna para enredarse a la cadera masculina también desnuda… Él tomó su sexo  y la penetró. Se deslizó suavemente en su interior y ella no pudo más que agradecer con un suspiro.
Comenzó el vai ven, el sube y baja. Ella tenía la espalda contra la pared, la camisa de fina gasa blanca revelaba los pechos inflamados y la minifalda flotaba alrededor de la  cintura. Él la tomó con ambas manos por las caderas y comenzó a moverla más fuerte, con más exigencia….
Los gemidos comenzaron a hacerse más audibles…. Él se movió con frenesí haciendo que las nalgas y la espalda femeninas chocaran contra la pared. Ella cerró los ojos para concentrarse en el más rotundo placer físico… Comenzó a sentir las pequeñas gotas de lluvia sobre su rostro, eso la excitó aun más.. En poco tiempo la lluvia se volvió más intensa. Podía sentir las gotas  frías estrellándose contra la piel ardiente en esa noche de verano. Los pezones endurecidos se revelaban bajo la tela de la camisa adherida al cuerpo empapado.
Andrés también conoció los eróticos efectos de la lluvia sobre la piel. Podía ver como las gotas resbalaban por el escote femenino hasta perderse entre los senos de Gloria.
Pronto él también se precipitó dentro de ella, sacudiéndose en espasmos de placer. La bajó con suavidad y le puso la ropa en su lugar al tiempo que le daba un fuerte beso en los labios rojos. Ella le ayudó ponerse la ropa. Se apuraban como si no quisieran mojarse, aunque ya estaban empapados.
Salieron del callejón de la mano y caminando rápido… Corrieron divertidos bajo la lluvia hasta el auto que los esperaba a un par de cuadras…
Al subirse al coche Gloria no aguantó más y se abalanzó sobre la boca de Andrés casi mordiéndolo. Él apenas se quejó y respondió sorbiendo con fuerza cuanto ella le ofrecía. La zona estaba obscura, la lluvia inundaba el parabrisas polarizado. Las manos frías de la chica comenzaron a  recorrer el vientre del muchacho… Le acariciaba los flancos haciéndole eróticas cosquillas que lo enardecían nuevamente. Gloria bajó hasta el cuello, bebió la garganta, succionó la yugular… Él recorrió el tronco femenino con las manos abiertas y le arrancó la blusa mojada, dejando al aire los pechos florecientes.. Así, una a una se fueron sacando las prendas que volaban hacia el asiento de atrás…
En algún momento alguno de ellos sugirió: “Acá no…” Pero sin hacer caso, siguieron buscándose el sexo. Unos minutos más tarde Gloria se sentó sobre los muslos de Andrés…. Pudo sentir una vez más el sexo masculino rozando su propio sexo, empujando el clítoris y excitándola. Metió la mano entre los cuerpos  húmedos y tomó el pene erecto. Lo acarició con habilidad hacia arriba y abajo, con suavidad primero y luego con más urgencia. Andrés echó la cabeza hacia atrás disfrutando de las caricias de la mujer… Los sorprendió un golpe en la ventanilla del lado del conductor y una luz… La reacción de Gloria fue la de esconder la cara en el hueco del cuello de él y cubrió sus senos contra el pecho masculino.
El oficial de policía encandiló a Andrés en cuanto él bajó la ventanilla. Lo miró con desdén.
-¿Tiene los papeles del auto, registro?- el oficial alumbró la espalda femenina. La observó, con toda malicia hizo correr la luz hasta el trasero de la mujer. La observó sin reparos.
-Sí. - respondió Andrés entre confundido y excitado.
-¿Y la señorita?
       -Es mi mujer- mintió Andrés.  El policía seguía mirando la desnudez de la mujer. Le observó la curvatura de los senos desnudos, las nalgas, los muslos, las caderas…- Aquí tiene.- Andrés le extendió unos documentos. El oficial los miró sin prestar demasiada atención, en realidad, estaba más concentrado en mirar a la mujer desnuda.
       -Van a tener que acompañarme…- dijo, como si en verdad lo lamentara y saboreando de antemano el ver la desnudez femenina… Gloria salió de su escondite y lo miró en los ojos. Notó como el oficial la observaba y disfrutó al pensar que ella lo excitaba.
- ¿Por qué?- se apresuró la chica…
- Es delito practicar sexo en la vía pública.- el policía disfrutaba de ese momento.
- Pero ya nos vamos…- arguyó ella.
- Sí, ya nos vamos.- reiteró Andrés. El policía puso cara de estar considerándolo  mientras le observaba los senos a la chica.
- Mmmm. No sé…Yo tengo que reportar estas cosas…- El oficial ya empezaba a excitarse con las imágenes que le pasaban por la mente.
- Oficial, le prometemos que ya nos vamos… Nadie sabrá lo que usted vio…- Gloria intentó seducirlo con la voz… -Además comprenda, hoy nos estamos reconciliando y si usted nos detiene vamos a tener que posponer la reconciliación… . -Gloria sabía lo que decía. Sabía que el policía no podría resistir la tentación de imaginar cómo se reconciliarían. Las poses sexuales en las que disfrutarían mutuamente de sus cuerpos.
- Está bien. Váyanse. - El oficial finalmente cedió.
Andrés cerró la ventanilla. Ambos largaron una carcajada y después se besaron. Ella aún estaba sentada sobre él, con los pezones excitados rozando el torso masculino. Mientras el beso iba cobrando pasión Gloria podía sentir cómo el miembro viril recobraba la erección interrumpida.
La lluvia era más fuerte todavía y golpeaba con violencia sobre el techo y los vidrios del automóvil. Una ráfaga de excitación salvaje los recorrió. Gloria se levantó un poco. La cabeza le golpeó en el techo. Andrés le recordó que habían prometido irse, pero ella solo se rió. Se sentó sobre el sexo duro y agigantado de Andrés. Todo lo que deseaba era sentirse poseída otra vez. Cuando lo tuvo dentro gimió como una gata. Él comenzó a mover las caderas. Gloria sentía intensas ráfagas de calor y de profundo placer a la vez que subía y bajaba haciendo que el miembro de su hombre se deslizara por su interior empapado y tibio.
Andrés  le acariciaba las nalgas descaradamente. A cada oleada de gozo ella emitía un gemidito y se arqueaba,  entregándole los pechos para que él se los chupara y mordisqueara. Le tomó uno de los pezones entre los dientes y tironeó de él delicadamente. El espasmo de placer hizo que ella comenzara a rebotar frenéticamente sobre él. Estaba ciega de deseo y excitación. No buscaba otra cosa que no fuera satisfacer el deseo que clamaba desde el centro de sus entrañas. Con cada movimiento, la cabeza de Gloria pegaba en el techo, incitándola más y haciéndola reaccionar más salvajemente aún.
Andrés le ayudaba a subir y bajar sosteniéndola por la cintura y acompañando el movimiento pélvico con toda su potencia de hombre. Siguieron en esa fricción desesperada durante varios minutos más hasta que ella no pudo resistir más el disfrute de sentir aquel roce tan íntimo y enloquecedor. Gloria acompañó el orgasmo con un grito que le salió desde la garganta… Ella se desplomó y quedó abrazada a su pareja sin moverse. Pero aún él no terminaba. Andrés la re incitó con unos besos muy profundos en la boca. Y quiso cambiar de posición. Entonces la apartó y él mismo se sentó en el asiento del acompañante, tomó nuevamente a la mujer por la cintura y la sentó sobre su miembro que, parecía haber crecido aún más. Gloria se quejó cuando sintió a su hombre reclamar aquel lugar “prohibido” . El ardor era algo increíblemente excitante  y provocador. Ambos sonreían. Élla retomó el movimiento ascendente y descendente, como si el mar la meciera.  Andrés pasó las manos por encima de los muslos femeninos y comenzó a incitar aquel lugar tan febril de su anatomía. El dolor y el placer venían por ráfagas, tan intensas, que temía quedar agotada antes de llegar al punto máximo. Los movimientos se hicieron más bruscos y la chica puso las manos sobre la luneta para no caerse.
La lluvia caía torrencialmente sobre el parabrisas… Los vidrios estaban empañados, pero dentro del automóvil, el calor era agobiante y bajo la humedad de la lluvia anterior, iban surgiendo las gotas de sudor… Finalmente Andrés alcanzó su orgasmo y se derramó, tibio y abundante dentro de Gloria.
Se quedaron quietos, exhaustos y doloridos por unos momentos. Ella se echó hacia atrás recostándose sobre su pecho.  Tras unos minutos se volvieron a vestir con la ropa mojada. Andrés condujo sin hablar hasta la casa de Gloria. Ella aún podía sentir el calor, el ardor de la fricción y la humedad en su interior que le recordaban permanentemente la lujuria de esa noche.
 http://nwmasssmedia.com/wp-content/uploads/2008/12/normal_in_the_rain.jpg

sábado, 12 de diciembre de 2009

previa a la navidad


Armando el arbolito de navidad
me invaden mil y una fantasías eróticas
de alto voltage, no apta para prejuiciosos

querés seguís leyendo?
te intriga mi intimidad?
te calientan los relatos hot?
te empezás a mojar?
te querés tocar?
querés que tu chico/a te viole?
querés vos ir a montarlo/a sin parar?

estamos en la misma sintonía,
en la previa de la noche buena..

por qué no me contás qué harías?
te animás a compartir tus fantasías más hot?
o al menos pedime y te cuento las mías...


lunes, 9 de noviembre de 2009

EL ENCARGADO- Relato hot por Pistera.




Hace un tiempo,alguien del foro propuso contar nuestras fantasías con famosos. Antes de ver que todas solod ecían los nombres d elos famosos, mi mente voló y soñe esto. Este es el famoso: Josh Holloway (Sawyer en la serie Lost).



HACÍA POCO QUE NOS HABIAMOS MUDADO A ESOS PH A ESTRENAR. CUATRO DEPARTAMENTOS DISTRIBUIDOS DOS ARRIBA Y DOS ABAEN PLANTA ALTA Y DOS EN PLANTA BAJA. AL COMIENZO, MI ESPOSO Y YO ESTÁBAMOS SOLOS EN EL EDIFICIO. CREO QUE “PROBAMOS” CADA HABITACIÓN!! PERO EN BREVE SE CREÓ LA NECESIDAD DE TENER UN ENCARGADO. ALGUIEN QUE LIMPIARA LAS ESCALERAS, EL PATIO COMÚN, QUE BARRIERA LA VEREDA DEL FRENTE… TAL FUE EL CASO, QUE EL DUEÑO DE LOS DEPARTAMENTOS (QUE A SU VEZ SERÍA EL ADMINISTRADOR) DECIDIÓ CONTRATAR A ALGUIEN PARA DICHO TRABAJO. EL HOMBRE VENDRÍA TODOS LOS DIAS A REALIZAR AQUELLAS TAREAS QUE SOLO LE LLEVARÍAN UN PAR DE HORAS. NO TENÍA HORARIO FIJO, YA QUE TAMBIÉN SE DEDICABA A REALIZAR TAREAS DE MANTENIMIENTO EN OTROS LUGARES. UNA TARDE DE ENERO, EN QUE HACÍA UN CALOR INFERNAL, EL AIRE ACONDICONADO DE MI DEPATAMENTO COLAPSÓ. CON EL CORRER DE LA TARDE LA TEMPERATURA PARECÍA AUMENTAR. SE HACÍA AGOBIANTE… LLAMÉ A MI ESPOSO A SU TRABAJO, PARA PEDIRLE QUE VOLVIERA PRONTO A REPARARLO, PERO ME AVISÓ QUE ERA IMPOSIBLE. QUE LLEGARA ANTES DE LAS 22.ESTABA HASTA LA CORONILLA DE TROBAJO. MALHUMORADA, DECIDÍ ECHAR MANOS A LA OBRA POR MI MISMA, CON TAN BUEN TINO, QUE HICE “SALTAR LOS TAPONES”. ESTABA OSCURECIENDO. ME ECHÉ UNA REMERA SOBRE EL BIQUINI Y SALÍ A PEDIR AUXILIO AL ENCARGADO, QUE ESTABA CORTANDO EL PASTO. QUEDÉ PASMADA AL VER EL TORSO DESNUDO DEL HOMBRE. DORADO Y SUDADO. LAS GOTAS CORRIAN POR LA ESPALDA Y MORÍAN EN EL JEAN GASTADO. ME PUSE NERVIOSA. PRONTO ACUDIÓ EN MI AYUDA Y AL VERLO DE FRENTE, CERCA DE MÍ, NOTÉ TAMBIÉN EL VIENTRE TENSO, LOS BÍCEPS TRBAJADOS, LA SONRISA LUMINOSA, LOS OJOS CELESTES, EL CABELLO CASTAÑO CLARO… VI TODO LO QUE NUNCA HABÍA VISTO EN “EL ENCARGADO”. LE CONTÉ LO QUE HABÍA SUCEDIDO, AVERGONZADA, COMO UNA NIÑA QUE HIZO UNA TRAVESURA. PERO ÉL SÓLO SONRIÓ Y ME PISIÓ UNA LINTERNA. LUEGO DE REVOLVER TORPEMENTE EN DISTINTOS CAJONES DE LA COCINA, ENCONTRÉ UNACON LAS PILAS CASI AGOTADAS. Y NOS DIRIGIMOS A MI HABITACIÓN, DONDE ESTABA LA CAJA DE ELECRICIDAD. MOVIÓ UNAS TECLAS, PERO NADA. ME PIDÓ UN DETRONILLADOR Y A CONTINUACIÓN ME PIDIÓ QUE LE SOSTUVIERA LA LINTERNA. DE PIE JUNTO A ÉL NOTÉ LA GRAN DIFERENCIA DEESTATURAS ERA UN HOMBRE ALTO, DE UNOS TRINTA AÑOS… ERA HERMOSO. MI CUERPO COMENZABA A REBELARSE CONTRA TODO PENSAMIENTO DE CENSURA. ERA INSTINTIVA LA REACCIÓN DE MIS PEZONES. MI PIEL SE ERIZÓ AL MÍNIMO CONTACTO CON SU CUERPO… DEBÍA ACERCARME MÁS PARA PODER ALUMBRAR BIEN… HIZO ALGUNAS MANIOBRAS, PERO NO TENÍA SUFICIENTE LUZ... CUANDO GIRÓ PARA DECIRME ALGO NOTÓ CÓMO LO ESTABA MIRANDO. ESTABA IDA, EXTASIADA. SUPONGO QUE SIN QUERER, EN ESE MOVIMEINTO SU BRAZO IZQUIERDO ROZÓ MI PECHO. LA REMERA AJUSTADA REVELÓ LA REACCIÓN DE MI CUERPO. SE ACERCÓ MÁS Y PERMANECÍ INMÓVIL… A LA VEZ QUE PASABAN MIL COSAS POR MI MENTE, NO PODÍA PENSAR NADA EN CLARO. NO PODÍA ARTICULAR PALABRA. SOLAMENTE LO DESEABA. EL ENCARGADO DEJÓ CORRER UNO DE SUS DEDOS POR MI BRAZO Y BAJÓ LA CABEZA PARA BESARME. NO PUDE RESISTIRME. ABRÍ LA BOCA PARA COMPLACER EL HAMBRE DE LOS DOS. UNA SED INQUIETANTE ME TOMÓ. ME BESÓ LENTAMENTE. SE TOMÓ SU TIEMPO PARA JUGAR CON LAS LENGUAS, MORDER DELICADAMENTE LOS LABIOS Y SEGUIR SU CAMINO POR MI CUELLO. EN UN ADEMÁN ESTUPENDO ME DESPOJÓ DE LA REMERA. SE DETUVO UN INSTANTE PARA MIRAR MIS PECHOS Y SIGUIÓ BAJANDO CON SUS LABIOS CÁLIDOS HASTA BESAR EL COMIENZO. MIS PEZONES EXPECTANTES NO DISIMULABAN SU INTERÉS. ME BESÓ EL SUTIÉN DE LA MAYA Y FINALMENTE LO DESPRENDIÓ. YO YA NO SENTÍA CALOR. SÓLO UNA ANSIEDAD PUNZANTE EN EL VIENTRE, UN DESEO DELICIOSO ENTRE LAS PIERNAS… MIS MANOS TAMBIÉN HCIERON LO SUYO RECORRIENDO LA ESPALDA AMPLIA Y FIRME. LAS METÍ POR DEBAJO DEL JEAN Y ACARICIÉ SUS GLÚTEOS. PUDE SENTIR LA CONTRACCIÓN Y CÓMO PEGÓ SU PELVIS A LA MÍA. NO FUE FÁCIL. LA DIFERENCIA DE ESTATURAS OBLIGABAN A QUE SE CONTORSIONARA SOBRE MÍ. ME ENCANTABA SENTIR SU CUERPO CUBRIÉNDOME, SUS BRAZOS RODEANDOME Y TOCANDO CADA CENTÍMETRO DE PIEL… EL SIGUIENTE PASO, ME HINQUÉ Y BAJÉ SU PANTALÓN. SU MIEMBRO ERECTO QUEDÓ FRENTE A MIS OJOS. LA SOLA VISTA DE ESE ELEMENTO DE PODER ME EXCITÓ MÁS. ALCÉ LA VISTA Y ÉL TAMBIÉN ME MIRÓ. PASÉ LA LENGUA POR SU PENE. UNA OTRA VEZ. LO METÍ EN MI BOCA, LO SABORÉE, ME DELEITÉ HASTA LO MÁS PROFUNDO. SUS GEMIDOS DE PLACER ERAN MI GUÍA. SABÍA POR DONDE IR, HASTA DONDE… ME VOLVÍ VORAZ, ANGURRIENTA. MANOS Y BOCA LABORABAN POR OÍRLO DIFRUTAR MÁS… DE PIE, JUNTO A LA CAMA, DECIDIÓ QUE ERA MOMENTO DE USARLA. SE SENTÓ Y YO SEGUÍ CON MI BANQUETE, LAMIENDO, SUCCIONANDO, BESANDO… CUANDO NO QUISO MÁS SOLAMENTE ME DIJO “VENÍ”. Y OBEDECÍ CIEGAMENTE. QUEDÉ DEL TODO DESNUDA, DE PIE, MÍ FEMENEIDAD ESTA VEZ FRENTE SUS OJOS. ME EMPUJÓ CONTRA ÉL Y BESÓ MI VIENTRE, OTRA VEZ MIS PECHOS, ACARICIÓ MI INTIMIDAD Y GEMÍ. SUS DEDOS EXPLORARON SABROSAMENTE ESE TERRENO, PREPARÁNDOLO PARA LO QUE SEGUIRÍA. ME SENTÉ SOBRE ÉL. SENTÍ EL FUEGO PODEROSO DE SU MIEMBRO DENTRO DE MÍ. UNA SATISFACCIÓN ÚNICA Y MÁGICA. NUEVA. CON SUS BRAZOS MARCABA EL RITMO. MI CADERA SE BALANCEABA CADENCIOSAMENTE SOBRE ÉL. ME LLEVABA EN EL AIRE, COMO SI FUERA UNA PLUMA. LA BOCAS NO SE DABAN TREGUA. LAS LENGUAS ÁVIDAS LA UNA DE LA OTRA JUGUETEABAN SIN DESCANSO… EN UN MOMENTO PUSÉ MIS MANOS SOBRE LOS ANCHOS HOMBROS Y LO EMPUJÉ HACIA ATRÁS. ME ACOMODÉ MEJOR HACIA ADELANTE Y ESTA VEZ FUI YO QUIEN GOBERNÓ. LAS CADERAS SEGUÍAN DANZANDO, CADA VEZ MÁS VIOLENTAMENTE. LOS RITMOS ALTERNABAN, VARIABAN, Y CADA VEZ LA SATISFACCIÓN ERA MAYOR. GRUÑÍAMOS, GEMÍAMOS, NOS DECÍAMOS LO QUE QUERÍAMOS HACER, NOS PROMETÍAMOS PLACER Y MUCHAS COSAS MÁS. ÉL ACARICIABA MIS NALGAS, TOCABA MI COLA, ME HACÍA ESTREMECER. PRONTO SE DIO CUENTA DE QUE LA COMBINACIÓN ME VOLVÍA LOCA. SUS DEDOS EMPEZARON A ABRIRSE PASO. YO SEGUÍA LOS MOVIMIENTOS SOBRE ÉL… PRONTO LLEGARÍA EL ÉXTASIS TOTAL. LA CADENCIA SE ACENTUÓ PARA GOZAR AL MÁXIMO. ACABÉ EN SILENCIO. CERRÉ LOS OJOS COMO SI ESTUVIERA EN TRANCE Y EXHALÉ UNA ÚLTIMA BOCANADA DE PLACER AL ABRIR LOS OJOS. ÉL ME MIRABA CASI SORPRENDIDO, SONRIENTE, HERMOSO PERO CON LASIVIA. SE HIRGUIÓ Y SE HIZO SOBRE MÍ EN UN SEGUNDO. PRONTO ESTABA MOVIÉNDOSE OTRA VEZ. NO DEJABA DE BESARME Y ACARICIAR CUANTO PODÍA DE MI CUERPO. YO LO SENTÍA COMO UN GIGANTE PUJANDO POR EL PREMIO MÁXIMO. ME ENCENDÍ OTRÁ VEZ. ERA TAN FUERTE. CADA VEZ MÁS VIOLENTO, RÁPIDO, DESQUICIADO. ME ENCANTÓ. PERO PARA ÉL NO ERA SUFICIENTE Y SU INSTINTO DE MACHO QUIZO QUE ME TOMARA COMO A SU HEMBRA. APENAS SI SE APARTÓ DE MÍ, ME VOLTEÓ BOCA ABAJO. VOLVIÓ A METERSE DENTRO DE MÍ. ESTABA HECHO UNA FIERA, PODEROSO Y FUERTE. VULGAR, EGOÍSTA Y DADIVOSO. CADA EMBESTIDA ME DELEITABA MÁS, ME HACÍA GEMIR, QUEJARME. ÉL TAMBIÉN SE QUEJABA. ALLÍ ESTABAMOS. DESQUISIADOS. SE MOVIÓ ÁGILMENTE. UNA URGENCIA FEBRIL LO DEVORABA. SU CUERPO LE EXIGÍA MÁS. QUERÍA DARMELO TODO Y YO QUERÍA RECIBIRLO. LOS PUJOS Y LOS JADEOS REVELARON SU ORGASMO. SE DESPLOMÓ SOBRE MÍ Y BESÓ MI CABELLO. SUDOROSOS, Y AGITADOS YACIMOS ASÍ POR UNOS INSTANTES. SE RECOSTÓ A MI LADO Y ME ADORMECÍ. CUANDO DESPERTÉ EN LA HABITACIÓN COMPLETAMENTE OBSCURA, NO SABÍA SI AQUELLO HABÍA SIDO UN SUEÑO O HABÍA SUCEDIDO EN VERDAD. AL VERME DESNUDA EN LA CAMA DESORDENADA, ME HIZO REMEMORAR UNA A UNA LAS SENSACIONES. MI MARIDO JAMÁS LO SUPO. AFORTUNADAMENTE, EL VERANO FUE LARGO Y MUY CALUROSO. PERO AL LLEGAR EL OTOÑO, RENUNCIÓ Y NUNCA MÁS VOLVÍ A VER A L ENCARGADO DEL EDIFICIO.



jueves, 5 de noviembre de 2009

Me senté en la Barra- Relato Hot Por Pistera


Me senté en la barra. Sabía que alguien se aproximaría. Apareció un viejo pelilargo que me desnudó con los ojos y puso esa mirada libidinosa… Pero no me gustó.
No sé mi mente en qué pensaba, pero yo no dejaba de mirar a una de las parejas que estaba bailando. Él la rodeaba con los brazos y la besaba que podía transmitir el calor a los que estábamos allí...
- Hola. ¿Cómo estás?- Saludé al desconocido de camisa negra y jeans azules. Era lindo.
- Ahora que te veo, mejor que nunca…- La típica frase me dio un poco de risa. -¿De qué te reís?- Él también se rió.
- No, de nada… ¿Cómo té llamás?- No era que me interesara, pero tenía que llamarlo de alguna forma. Noté que apenas podía separar sus ojos de mi escote. Estaba bien. Ese era su objetivo.
-  Sergio. ¿Y vos preciosa?- Ahora me miró las piernas. La minifalda no dejaba mucho librado a la imaginación. Se acercó un poco más.
-  Yolanda…- Ni siquiera había pensado en dar ese nombre, pero ahí estaba, casi ridículo.
-  ¿En serio?- Se burló incrédulo.- Y ¿Cómo te gusta que te llamen?- Puso una de sus manos sobre mi pierna descubierta.
-  Llamame como quieras- respondí mientras me mordía el labio de abajo.
-  ¿Querés bailar?- Miró hacia la pista.
-  Si…- Me bajé de la silla. Él me tomó de la mano y me condujo hasta la pista. Entonces noté que era bastante .más alto que yo.
Sonaba una música lenta, ideal para bailar bien juntos. Me rodeó la cintura con sus brazos y se pegó a mí.
-  ¿Cuántos años tenés?- Su voz me sacó de mi indiferencia. Me miró directo a los ojos, cosa que muy pocos hombres hacen.
-  Veintidós. ¿Por qué? ¿Cuántos pensaste que tenía?- Hizo una mueca rara que no pude adivinar. Me dio un pequeño beso en la frente que me pareció muy tierno.
-  Pensé que tenías más… Veinticinco ó veintiséis.- No dijo nada más. Era obvio que, por mi aspecto, parecía mayor.
-  ¿Y vos?- Esta vez fui yo quien lo miró a los ojos.
-  Treinta…- Me dio un beso en la punta de la nariz, luego otro en la mejilla y finalmente rozó sus labios con los míos.
¡Por fin! Abrí la boca para recibir la suya Nuestras lenguas se tocaron, jugaron, una empujando a la otra. Luego pequeños mordisquitos en los labios. Luego su boca bajando por mi mandíbula hasta el cuello.
-  ¿Nos vamos de acá?- Sugirió. No era la primera vez que escuchaba eso y sabía lo que significaba.
-  Sí.- Dije. Y en un par de minutos estábamos en la calle.
Subimos a su auto. Era un auto verde botella muy nuevo. Manejó por las calles más transitadas hasta un hotel. Ya lo conocía. Sí que lo conocía.
-  ¿Te parece bien acá?- Tuvo la delicadeza de preguntar antes de entrar. No sé cuál habrá sido la expresión de mi rostro, pero se dio cuenta de que la respuesta era no. Siguió de largo. Este tipo ya me empezaba a gustar un poco más.
Llegamos a un edificio y entró en el estacionamiento. Era el de su propio departamento. Subimos los seis pisos por el ascensor. Me tomó de la mano y miró todo el tiempo el indicador.
Cuando entramos encendió una lámpara. Estaba todo en penumbras. Me volvió a abrazar y a besar. En ese instante se me cruzó la imagen de aquella pareja en el boliche… Ella dejándose. Entonces respondí.
En pocos minutos ya nos habíamos despojado de la ropa  ahí, de pie junto a la lámpara. Sus manos acariciaban mis pechos excitados. Su boca buscaba mi cuello una vez más. Mis manos tocaban y  empujaban sus nalgas contra mi propia cadera  casi desnuda... Podía sentir su excitación... Eso me encantaba. Su boca comenzó a bajar a mis pechos. Los lamió, los besó, los succionó haciéndome casi gemir silenciosamente. Una de sus manos entonces estaba en mi cola. Acariciándola toda, delineando con los dedos mis glúteos, la separación entre las nalgas; tocando las partes más íntimas de mi anatomía... Mi excitación iba en aumento….
Su otra mano estaba allí, acariciándome el pubis, mi sexo, incitando mi clítoris… Pero eso no duró mucho… Siguió bajando hasta que se arrodilló. Su lengua acarició mi pubis y pronto sus labios rozaron mi intimidad. Cedí lugar y él hundió más la cabeza. Sentí su lengua cálida y húmeda rozar los labios. Puse mis manos en su cabeza  y la presioné contra mi pelvis. En un segundo se puso de pie, me tomó de la mano y me echó sobre su cama... Volvió a incitarme con su boca. Su lengua lamió ansiosamente mi clítoris y no pude evitar el gemido. Pero él no se detuvo. Entonces sí, su lengua saboreó mi interior. Metió y sacó la lengua varias veces, hasta que el calor y la necesidad en mí, me hicieron pedírselo.
.
-Hacémelo ahora…- le pedí.
-¿Qué te haga qué? -se sonrió y esperó mi respuesta.
-Que me penetres ahora… No puedo más…- Entonces se irguió, agarró su pene muy excitado y comenzó a introducirlo lentamente en mi vagina mientras me miraba.
El peso de su cuerpo se recargó sobre el mío... Comenzó a pujar… En ese movimiento apretaba mi clítoris con su cuerpo, lo que significaba una excitación total.
El vaivén era delicioso. Nuestros cuerpos comenzaban a dar señales del calor que manaba de ellos. Yo tenía la nuca húmeda, el calor era abrumador en aquella pequeña habitación.
Las caderas seguían la misma cadencia lenta y profunda. Él se deleitaba con mis pechos, mi cuello, mi boca. Yo respondía  a todo casi ahogando los gemidos de placer. Respirábamos muy pesadamente. Pronto él comenzó a pujar con más fuerza y más rápido; la cama se movía y se quejaba a nuestro compás. Una pregunta fugaz cruzó por mi mente: ¿Cuántas mujeres habrían pasado por aquella cama? Preferí no buscar respuestas, imaginaba que yo era la única. Lo abracé con todas mis fuerzas, como si fuera el hombre de mi vida.
-  Entre mis piernas el placer seguía creciendo y creciendo hasta la cúspide. En forma casi violenta llegué al orgasmo. Se  me escapó un grito que le encantó y le dio motivos para seguir. Entonces se separó de mí. Lo hizo en forma tan repentina que me sorprendió. Me tomó por la cadera y me volteó. Quedé boca abajo, casi ahogada con la almohada. Luché para tirarla a un costado. Sabiendo lo que se aproximaba, me incorporé, Lo miré con ojos pícaros mientras le ofrecía mi cola.  Él acarició mis muslos y luego mis nalgas; las separó, y, arrodillado como estaba detrás de mí, comenzó a penetrarme. Sentí un placer ya conocido. Era como si este hombre me conociera de siempre. Sabía exactamente lo que me gustaba…
El tipo me apoyó una mano en el hombro y la otra entre las piernas, por delante. Estimuló mi clítoris nuevamente. Metía y sacaba sus dedos de mi vagina haciéndome gozar y olvidar que apenas lo conocía... Pronto comenzó a moverse violentamente; su pene agigantado entraba y salía de mí... Lo sentí gemir y luego gruñir. Sentí su semen derramándose en mi interior Aún así, seguía acariciándome.
-Un poco más.- le pedí, y no solo me complació más enérgicamente, sino que además con sus caricias tan íntimas me condujo al éxtasis total una vez más.  Esta vez grité más fuerte, el placer y el dolor se mezclaban para enloquecerme.
Unos momentos después yo yacía  boca abajo en su cama. Estaba húmeda, sedienta y exhausta. Él estaba a mi lado, boca arriba, en las mismas condiciones. Nos miramos.
-                     Sos muy linda.- me dijo. Yo sonreí. Aunque pareciera mentira, era la primera vez que me lo decían después de hacerlo.- ¿Cómo te llamás?- volvió a preguntar.
-                     Karina- mentí una vez más...

domingo, 1 de noviembre de 2009

Por MAma Mia: Adan y Eva, El Principio de Nuestra Historia

Un relato digno de leer y disfrutar, perteneciente a Gioconda Belli autora del libro "El infinito en la palma de la mano", para todas las mujeres gauchitas...“Adán guío a Eva a través de las campánulas púrpuras que caían sobre la entrada ocultándola parcialmente. Ella se escurrió ágil y dejó ir una exclamación admirada al desembocar en la cueva de paredes de cuarzo. De la profundidad provenía el sonido de agua corriendo. Era un lugar hermoso…Adán esbozó una sonrisa. Se dejó caer sobre la fina arena del suelo de la cueva y extendió su mano para tomar la de ella y ayudarla a sentarse a su lado. Le pasó el brazo por los hombros, Eva se acomodó en la esquina de su pecho. Habían estado así muchas veces, pero esta vez la necesidad de estar juntos, de que sus pieles se rozaran tenía una peculiar intensidad.-Es Raro- dijo ella_, quisiera poder volver a estar dentro de tu cuerpo, regresar a la costilla de donde dices que salí. Quisiera que desapareciera la piel que nos separa.Él sonrió y la apretó más fuerte contra su pecho.También él querría lo mismo, dijo, tocándole el hombro con los labios. Querría comerla como al fruto prohibido. Eva sonrío. Tomó la mano de Adán y fue llevando sus dedos uno a uno dentro de su boca, apretándolos, succionándolos. Tenía aún el sabor del fruto prohibido alojado en la piel salada. Él la miró fascinado con su ocurrencia, percibiendo en sus dedos el calor suave y líquido de su boca. ¿Tendría Eva el mar dentro de ella? ¿Lo tendría él también? ¿Qué era, sino, esa marea que sentía surgir de pronto en su bajo vientre, que le subía desde las piernas reventando en su pecho, haciéndolo gemir? Apartó la mano de la sensación intolerable y metió la cabeza en la curvatura del cuello de Eva. Ella levantó la cabeza y suspiró y al hacerlo irguió el cuello. Él vio sus ojos cerrados y pasó sus manos suavemente por los pechos de ella, maravillado por la tersura, el color y el tacto de las pequeñas aureolas rosadas que, de pronto, se endurecían bajo sus manos, igual que la piel de su pene que, súbitamente y como movido por voluntad propia, se había erguido como un dedo desproporcionado y señalaba inequívoco el vientre de Eva. Ella, con el cuerpo tenso, dejó libre su deseo de lamer a Adán todo entero. Pronto eran, sobre el suelo de la gruta, una esfera de piernas y brazos y manos y bocas que se perseguían entre quejidos y risas contenidas, y así se exploraron tanteándose para conocerse y maravillarse sin prisa de cuanto sus cuerpos de pronto desplegaban, las recónditas humedades y las erecciones insólitas, el efecto magnético de sus bocas y sus lenguas mezcladas como pasajes donde el mar de uno reventaba en la playa de la otra. Por más que se tocaban, no saciaban su deseo de tocarse. Eran ya dos sudorosos hervores cuando Adán sintió el impulso irrefrenable de sembrar el brote vertical que se alzaba ahora en su centro dentro del cuerpo de Eva, y ella, dotada al fin de conocimiento, supo que debía abrirle camino a su interior. Por fin uno dentro del otro, experimentaron el deslumbre de retornar a ser un solo cuerpo. Supieron que mientras estuvieran así, nunca más existiría para ellos la soledad. Meciéndose uno contra el otro, volvieron a la nada y sus cuerpos, desbordados al fin, se recrearon para marcar el principio de la Historia.”

martes, 29 de septiembre de 2009

Fantasía- Relato Hot- Por Pistera


Fantasía






Estabas sentado frente a la mesa, mirando televisión. Yo acababa de bañarme. Salí de la habitación que estaba a tus espaldas. Tenía puesta una tanguita blanca y una bata transparente muy corta del mismo color. Como hacía calor, tenías puesto nada más que un short.


Me acerqué lentamente , me detuve detrás tuyo y puse mis manos en tus hombros musculosos. Comencé a bajar las manos por tu pecho hasta tus tetillas... Las pellizqué. Ambos comenzamos a excitarnos. Apoyé mi vientre contra tu cabeza y al ir bajando besaba tu mejilla, hasta llegar a tu boca. Mis pechos ahora hacían contacto con tu espalda. Los podías sentir excitados. También sentías el roce sensual de la gasa. Tus manos acariciaron mis brazos. Mis manos siguieron bajando hasta el elástico del pantalón se colaron por debajo de tus shorts, fui bajando poco a poco, podía sentir como tu vientre se ponía tenso mientras mi lengua provocaba a la tuya sin darte respiro. El deseo aumentaba. Seguíamos devorándonos. Acaricié tu sexo erecto, fui precisa en mis movimientos y te arranqué un sonido de placer. Entonces te solté y me paré delante tuyo. Finalmente podías verme. Tu sonrisa confirmó que te gustaba cómo se translucía la bata.


Me observaste con toda la lujuria del mundo y sin levantarte de la silla, delicadamente pusiste tus manos en mis hombros haciendo que la fina gasa se deslizara y cayera al suelo. Mis pechos quedaron desnudos, expectantes. A tu merced. Delineaste mis pechos con tus pulgares. Lentamente. Impacientándome. Si, así me gustaba. Lento. Me hacías desearte aún más. Rodeaste mi cintura con un brazo y me acercaste a vos. Te erguiste en la silla y estiraste la lengua hasta rozar uno de mis pezones. Delicioso. Pasé mis dedos por tu cabello. Solo debía esperar. Continuaste saboreando mis senos. Uno a la vez. Pero cada vez con más fuerza. Tus manos te ayudaban.


Tus manos comenzaron a bajar hacia mi vientre. Delineaste m cintura con la yema de los dedos. Ese delicado contacto era sublime para mí… Me empujaste suavemente contra vos y pasaste tu lengua por mi ombligo primero, besaste mi vientre, bajaste hasta mi pubis. Podía observar tu hombría encendida, bogando por ser libre. Me moría del deseo por verte descubierto.


Mi ropa interior se deslizó por mis piernas hasta el suelo.Pasaste tu lengua por mi pubis y seguiste avanzando.Separé las piernas para darte más lugar, pero no era suficiente. Entonces me sentaste en el borde de la mesa. Me arqueé de placer al sentir tu lengua tibia explorando mi intimidad. Una de tus manos se dedicaba a acariciar frenéticamente mi punto más sensible, logrando que gimiera involuntariamente. Pero yo quería más. Levanté mis piernas y apoyé los talones en la mesa. Me ofrecí por completo. Podías ver, oler y saborear la reacción natural de mi cuerpo ante el enorme placer que me estabas brindando. Fue entonces cuando, casi agonizando de deseo te pedí que terminaras con esa maravillosa tortura. Obediente, te levantaste de la silla, y te quitaste la única prenda que llevabas. Tu masculinidad completamente erecta quedó a la vista. Se apoderó de mí una pasíón tan profunda que me urgió que me penetraras. Te acercaste a mí, restregaste tu sexo contra el mío, me mordiste ferozmente la boca. Susurraste algo que no oí, pero el instinto sabe, y te seguí cuando volviste a sentarte. Quedé encima de ti. Abrazándote con mi cuerpo entero. Al fin podía sentirte dentro.


Pusiste tus manos en mi cola para mecerme a tu parecer. Al principio lentamente, luego con más ahínco y más y más fuerza. Mí clítoris castigándose contra tu pubis. Las bocas estallando una contra otra. Las lenguas rozándose. Podíamos sentir los sonidos de nuestros cuerpos brindándose el uno al otro por completo. Tus manos también recorrían mis senos hinchados. Nuestros vientres estaban tensos. Nuestros cuerpos enteros estaban húmedos. Pronto mi cadera comenzó a cambiar de movimiento, se convirtió en un simple balanceo hacia delante y atrás, con mucha energía, casi violentamente, haciendo que el placer de ese contacto me tomara en cada movimiento. Me quejé ... Me quejé porque sabía que eso te excitaba más todavía.


Te detuviste y ,no sé con qué fuerzas, me levantaste por la cintura y me hiciste girar. Mi cola, la que tanto deseabas, estaba justo frente a tu cara, entonces besaste mis nalgas, las mordisqueaste suavemente y me obligaste a bajar. Yo sabía lo que me esperaba.. Estás muy bien dotado, y es demasiado para mí. Me ibas a lastimar. Lentamente bajé para sentarme sobre tu sexo agigantado. Pude sentir un dolor agudo, pero placentero. Me quejé, pero a vos te encendió más. Temerosa, seguí bajando. Pero tu excitación era mucho más poderosa y repentinamente te levantaste de la silla penetrándome de una a la vez que me empujabas hacia delante. Fue hermoso. El dolor era algo lejano. Te pude sentir otra vez. Entrando y saliendo con locura. Gozando. Casi gruñías. Yo disfrutaba. Apoyé las manos en la mesa ofreciéndolo todo sin reservas. Estaba en trance. Te necesitaba tanto.. Me conocías tan bien… Tus manos, mientras tanto, obraban milagros entre mis piernas.El placer era insoportable. Mi corazón latía desbocado. Seguías moviéndote sin piedad. Entrabas y salías tan excitado y con tal frenesí que no sé cómo aguantaba las embestidas. Eras salvaje. Te gustaba verme así: completamente entregada a vos. Pronto terminaría. Pude sentirte venir. La cadencia de tus caderas cambió... Vos también te estabas entregando a mí de alguna forma. Pude sentir cómo te desbordabas en mi interior. Estábamos transpirados y agitados. Volviste a besarme la boca. Me abrazaste. Lo único que podíamos hacer era sonreír. Nos miramos a los ojos y empezamos a besarnos otra vez….















miércoles, 16 de septiembre de 2009

Despedida de Soltera, por Chanchita

Hola compañeras! Una de las chicas conto en el foro que estaba en planes de casamiento, a lo que nosotras, las atorrantas sindicales, ya empezamos a organizarle una despedida de solteras... A continuacion les transcribire un relato hot que relata la despedida de solteras ideal para mi...enjoy it!



Como están, mi nombre es Silvia, tengo 24 años y me gustaría relatarles mi despedida de soltera.


Hacía más de 4 meses que estábamos organizando nuestro casamiento, Hugo mi novio y yo. Vivíamos juntos en un departamento pero a la llegada de los acontecimientos tomamos la decisión de regresar a casa de nuestros padres hasta el día de la boda. Nuestros respectivos trabajos, la separación temporaria y los preparativos habituales, no nos permitió tener sexo en ese periodo. Nuestra vida sexual era muy activa y apasionada, aunque a veces me negaba ante las propuestas de Hugo de hacer algún tipo de innovación, como tener sexo anal o involucrar a otra persona (fundamentalmente una mujer). No era de mi entero agrado hacerlo, aunque debo ser sincera, de vez en cuando lo pensaba.


Volviendo a lo que decía, nuestra actividad en esos días era bastante intensa, sumado a las consabidas despedidas de soltero. La mía se había organizado para tres noches antes de la boda coincidiendo con la de Hugo que se la hacían sus amigos. La ultima semana fue terrible, todos preparativos previos, la fiesta, la iglesia, el vestido de novia, el viaje y todo lo concerniente casamiento.


Llegó la noche de la despedida, me vestí con una remera y jeans previendo lo que mis amigas podrían llegar a prepararme. La reunión comenzaba en una cantina. La mesa reservada estaba en un lugar apartado del local del resto del salón para permitir divertirnos con mayor libertad. A la llegada de todas mis amigas y mi cuñada comenzó la cena. Como generalmente ocurre en estos casos bebimos un poco mas de la cuenta. Al finalizar los postres llegaron los obsequios de mis amigas. Hasta el momento todo parecía muy pacifico y normal. Al abrir el último regalo quede sorprendida: se trataba de una súper mini falda negra, con una blusa roja. Las miré a todas con sorpresa. Ni bien la tuve en mis manos me obligaron a ponerme esas prendas. Me negué en un principio, pero ante la insistencia de todas tuve que acceder. Me llevaron al baño para que me cambiase de prendas. Me quité lo puesto quedando en sostén y tanga. Me exigieron que me quitara el sostén y colocarme una tanguita que se trataba de un cordón de algodón de unos escasos dos centímetros de diámetro. Miré a las chicas, sorprendida, que me incitaban a colocármela. Me negué, a lo que su reacción fue:

-O lo haces tú, o lo hacemos nosotras ? contestaron a coro, yo sabía que lo harían, a lo que contesté:


-Esta bien, pero lo haré en el excusado


Entré cerrando la puerta (debo aclarar que soy un poco escrupulosa en ese aspecto), me saqué mi ropa interior y las tiré por arriba de la puerta como habían pedido. Sin otra alternativa, me coloqué la tanguita e inmediatamente ese cordón se empezó a perder entre mis cavidades quedando muy poco a la vista. Terminé de colocarla blusa en donde, y con lo escotado que era, mis tetas que son como dos pomelos trataban de escapar en el momento menos pensado, agregando a esto la minifalda que dejaba ver el final de mis cachetes traseros. Al verme fueron risas y cargadas, no muy divertidas para mí. El broche final fueron unas botas de cuero negro que pasaban mis rodillas. Acto seguido pintaron mi rostro con un rojo intenso en mis labios y un violeta en mis parpados. Al verme en un espejo mi aspecto se asemejaba a una prostituta. Mi ropa desapareció y así como estaba propusieron ir a un lugar cercano de stripper. En distintos autos nos dirigimos al lugar.


Me sentía de lo más ridícula y llena de vergüenza al entrar al salón, ante la mirada de los concurrentes al recinto? Por suerte había otras despedidas y chicas en situación similar a la mía. Después de ver como realizaban los típicos bailes llenos de sensualidad y erotismo Entre gritos y risas, ante la insistencia de mis amigas, uno de los chicos me tomó de la mano para subir al escenario, rehusarme era imposible, así que accedí ante la insistencia de mis amigas. Los malos tragos hay que pasarlos rápido. El tipo que me tomó me vapuleaba para todos lados, trataba de cuidar de que no se vieran mis partes privadas pero con la escasa ropa que tenía era casi imposible que no se me viera algo, hasta se escapó una teta de mi escotada blusa en uno de los movimientos que me sometían. El stripper frotaba su cuerpo contra el mío y, con movimientos muy sensuales, rozaba su bulto contra cuerpo. No me manoseaba demasiado pero su contacto era cada vez mas prolongado. La bebida que tenía encima, más los rozamientos contra mi piel, la forma que me tomaba y la abstinencia de más de una semana, adicionando el cordón que friccionaban en mi raja hizo que empezara a estimularme.


El baile continuó un buen rato, hasta que me dejo, para tomar a otra chica. Bajé del escenario, algo calentita y creo que hasta húmeda. Salimos del local después de hora y media, caminando en grupo, por una calle céntrica, con algo de gente. Para continuar divirtiéndose, y prometiendo ser la ultima, me obligaron a caminar sola 10 metros adelante de ellas, meneando la cola. Accedí, No me era nada gracioso porque cada tipo que pasaba algo me decía. Así lo hice como dos cuadras, cuando decidí darme vuelta para decirles que era suficiente. Las hijas de puta habían desaparecido, hasta Miriam, mi cuñada quien me trajo en su auto, se había esfumado. Caminé con rabia por esa calle puteándolas para mis adentros, tratando de ubicarlas aunque suponía que estarían escondidas por algún lugar. Mi indumentaria hacia que, transeúnte que pasaba y desde los autos, me gritaran inmoralidades y cuanto les cobraría. Después de vagar como 15 minutos sin localizarlas traté de ubicar un taxi, tarea poco factible, dado las altas horas de la noche. Me empecé a atemorizar, además de la bronca que tenia por dejarme abandonada, mi celular estaba en manos de las chicas.


Empezaba a desesperarme la situación hasta que, por el centro de la calle, apareció un auto con dos mujeres: una era Andrea, amiga de mi cuñada y la otra Susy, que no estuvo en la despedida, ni conocía. Me volvió el alma al cuerpo. Me invitaron a subir, a lo que accedí gustosa y aliviada. Después de presentarme a Susy (muy bella y sensual) se comprometieron a llevarme a mi casa, pero antes iríamos hasta la de su amiga. Me comentó que pensaban dejarme más tiempo sola, ?pero me apiade de ti y vine a buscarte con mi amiga?. Después de un viaje de 15 a 20 minutos arribamos a su departamento. Estaba muy bien decorado y era muy amplio a pesar de contar con un dormitorio. Me invitaron a ponerme cómoda ofreciéndome algo de beber que acepté para tratar de tranquilizarme. Pregunté si me podrían llevar pero me convencieron de quedarme, si era de mi agrado, y así dar el punto final a mi despedida. Me agradó la idea, estaba cómoda en su compañía, además no trabajaba al día siguiente.


Susy se sentó a mi lado mientras Andrea lo hizo en otro sillón. Ya me había relajado algo pero las copas que tenia encima no me hacían coordinar demasiado. Me quité las botas que realmente me mataban, Susy me ayudó. Cuando su mano tocó mi entrepierna, un leve escalofrió recorrió mi cuerpo. Una de ellas propuso ver unas películas pornos de lesbianas. Si bien no eran de mi total agrado, acepté. Debo reconocer que estaban muy bien producidas, llenas de sensualidad y erotismo, a tal punto que me habían excitado.


-¿Te gusto la película? -preguntó Susy, mientras su mano se depositaba en mi pierna


-Siii -contesté un poco azorada, sin saber como continuar.


Con ese nuevo contacto empecé a sentir algo, no lo quería reconocer pero me incitaba. Me estaba poniendo tensa por la situación. En un momento Andrea se levantó y quedamos solas. Susy, apretó sus dedos contra mi hombro exclamando:


- Estas muy tensa querida, ¿quieres unos masajes?


No quería pasar por una tímida mojigata por lo tanto se lo acepté. ¿Qué podría ocurrir?, si intenta algo que no me agrada, me levanto y me voy, pensé.


- De acuerdo, me encantaría ?exclamé

Se levantó del sillón y me recostó, levantó mi blusa e inicio los masajes, sus manos se recorrían mi desnuda espalda, era muy placentero, no cesaban de friccionar mi piel. Trato de quitar mi blusa, a lo que me resistí un poco.


-Por favor, no tengas miedo- con una voz suave y convincente


Me fui desabrochando los botones, hasta que con mucha sutileza me ayudó a quitármela. Sus manos continuaron con mis pies, subiendo por mis pantorrillas hasta terminar en el nacimiento de mis glúteos. Me sentía en el cielo, me iba relajando, pero a su vez sentía como que me estaba avivando algo por dentro. Sentí cuando corrió el cierre de mi cremallera, inconscientemente levanté mi culo para permitirle terminar de sacármela, sintiendo su deslizamiento entre mis piernas. Ya no pensaba, deseaba que continuara con sus masajes por todo mi cuerpo, era muy reconfortable. Mi corazón empezó a latir aceleradamente. La tanguita incrustada entre mis pliegues no resguardaba en nada mi desnudes, aunque en ese momento ya dejaba de interesarme, mi timidez había desaparecido. Mis sentidos estaban en disfrutar el recorrido de sus manos sobre mi casi desnudo cuerpo, desde los pies a la cabeza. Me deje llevar, ya no pensaba, me regocijaba ese formidable y sensual masaje. Amasaba mis glúteos, oprimiendo su dedo por mi raya hasta detenerse muy cerca de mi orificio. Mis piernas estaban pegadas, pero con gran habilidad y sutileza logró separarlas para deslizar su mano por la entrepierna. De una manera muy habilidosa me estaba llevando a un campo totalmente excitante. Estaba perdida, sentía desfallecer mi ser sin poder oponerme. El canto de su mano rozaba el borde de mis labios vaginales introduciendo el cordón de mi único atuendo. La parte inferior de mis glúteos sentían como sus pulgares se oprimían contra mi ano, pareciendo encajarse la soga de mi tanguita por todos mis pliegues. Susy desplazó la parte de la tanga incrustada en mi vagina, el simple contacto de sus dedos con el borde de mis labios inferiores me hicieron exhalar un gemido. Susy se percató de mi sonido para acrecentar más sus lujuriosos masajes. Sentía mis pezones erguirse. No sabia bien que hacer pero realmente me agradaba terriblemente, creo que de saberlo Hugo se alegraría. Era impotente ante esos masajes tan libidinosos, estaba totalmente entregada. El contacto asiduo de su mano en mi vagina hizo que comenzara a derramar mis flujos humedeciendo el cordel. Sentía que se me erizaba mi vello.


No tardé en sentir que otras manos se sumaban a las de Susy, continuaron provocando y exaltando mis hormonas. En lo mejor me invitaron a llevarme al dormitorio, sin resistencia me deje conducir, me depositaron en una cama amplia boca arriba. Sentía un poco de vergüenza, pero deseaba que no cesaran los masajes. Eran tan delicadas y tenues que permanecí sumisa a sus deseos. Entreabrí mis ojos para ver a Andrea desnuda y a Susy sacándose su ropa. Me sentí un poco confusa e cohibida ante la presencia de Andrea. Pero tengo que reconocer que al ver esos dos atractivos cuerpos desnudos me excité. No se si me animaría a ser parte activa de lo que se desencadenaría pero si que les permitiría hacer de mi lo que les plazca? me sentía sometida totalmente a sus deseos. Muy pronto las tuve en la cama, en cuclillas, como dos gatas intentando repartirse su festín. Sus manos recorrían ávidamente mi cuerpo, tomando mis pechos, apretando suavemente mis pezones. Para no tardar sus lenguas y labios en no dejar de indagar ningún lugar. Su lengua recorría mis labios inferiores, que los sentía inflamados, separo el cordón introduciéndose en mí raja para socavar con su lengua mi interior. Con una tijera cortó mi tanguita liberando mi sexo a su supuesto apetito, mordiendo y succionado los bordes inflamados de mi vagina. Andrea empezó a comerme las tetas apasionadamente, me las empapó todas con su lengua y después se concentró en mis pezones, le dio chuponcitos y mordisquitos que me volvieron loca. Susy bajaba por mi vientre para llegar a la entrepierna, su lengua entre mis labios vaginales y sobre mi clítoris erecto me enloquecía de placer.


Susy parecía sedienta, tratando de beber mis jugos con vehemencia. Sus dedos empezaron a buscar el interior de mi vulva húmeda, entraban y salían rápidamente, me hacia doler, pero el goce lo compensaba. Me retorcía de placer y arqueaba mi espalda levantando mi pubis, sin poder dejar de irradiar gritos de satisfacción. Me giraron hasta quedar boca abajo, una levantaba y separaba mis nalgas lamiendo mi cuerpo mientras la otra hundía su cara para jugar con su lengua en el borde de mi agujerito. Cada toque eran descargas eléctricas haciéndome exhalar gemidos de placer. Mi excitación estaba al máximo




Debo confesar que nunca había tenido una experiencia de esta índole y no me arrepiento de haberla experimentado. Sentir dos bocas succionando y lamiendo las partes mas sensibles era algo indescriptible. Me contenía para no venirme, pero el incesante asedio de sus bocas acrecentaba mi excitación. Los dedos hurgaban mi vulva, ya no resistía más. Cuando esperaba mi orgasmo se detuvieron unos instantes. Instintivamente lleve mi mano a mi sexo para continuar mi orgasmo contenido cuando una mano ató una cuerda a mi muñeca. Me sobresalté en el acto.


-Tranquila, no temas, queremos que disfrutes el placer que te brindamos -me dijo, sellando sus palabras con un calido beso en la boca.


Me extrañe no sentir rechazo a su actitud. Mi respiración estaba agitada ante tanto asedio. Deje que siguieran con su juego. Quedé atada de pies y manos en cruz a los extremos de los respaldos de la cama. Tensaron bien las cuerdas y cesaron con sus juegos eróticos. Mi pecho se agitaba y me respiración se entrecortaba. Mas que temor era una terrible expectativa al desarrollo de lo acontecido. Trate de calmarme, mi orgasmo se había interrumpido, supliqué que continuaran pero no lo hicieron. Al cabo de un tiempo reanudaron las incursiones, ya deseaba que algo o alguien me penetraran, era una tortura. Me alegre al sentir que dos dedos se introducían por mi raja, la excitación era mayor. Después de 3 o 4 penetraciones cesó nuevamente. Estaba mas que caliente. Un nuevo descanso, mas prolongado, para volverlo a restablecer, realmente era sádico, pero lo hacían muy hábilmente, eran unas profesionales del sexo. (Detalle que pude constatar tiempo después). Mis hormonas estaban mas que revolucionadas. Era increíble como poco a poco fui inducida, de manera muy sutil, a llegar a tener sexo con otras mujeres sometiéndome a todas sus pretensiones. Esta vez vendaron mis ojos mientras sentía que elevaban mis piernas hacia atrás para quedar pegadas a mi pecho, maniatando mis muñecas a mis tobillos. Posición muy incomoda que admitía dejar mis aberturas al libre acceso de sus intenciones. Un trozo de hielo se desplazaba por mis pezones, mientras la lengua de una de ellas, disfrutaba con mi ano, nunca había sentido tanto placer. La movía con gran habilidad yendo de mi clítoris a mi ojito. Disfrutaba el sometimiento que me estaban aplicando. Todo iba bárbaro hasta que un dedo entró en conducto, fue una sensación extraña, la lubricación que tenía hizo que se deslizara a mi interior, la entrada de un segundo dedo fue más dolorosa, pero muy placentera, sentía como mi esfínter se dilataba.




De pronto mis temores se acrecentaron al sentir que algo mayor iba a ser introducido por mi ano, pensé que seria un consolador pero instantáneamente comprendí que era el pene de un hombre. Grité desesperada por lo que me harían. Era un hombre, lo percibía, que apoyaba su glande en mi vagina y después en mi culo. Así continuó varias veces sin querer definirlo, sabia que llegaría a penetrarme. Si bien lo deseaba, no estaba muy dispuesta a permitírselo. Aceptaba a las chicas pero no un hombre, sentía que de esa manera traicionaba a Hugo, era difícil de entender que cruzaba por mi mente Desesperada grité para después largarme en un llanto desesperado, lloraba como una niña indefensa. Suplicando que no lo hiciera y me desataran. Hubo un silencio cuando una mano quito mi venda y pude ver con una gran alegría que el hombre que pretendía penetrarme era Hugo. Ahí me di cuenta que estaba todo planeado por él. No llegué a putearlo porque realmente me puse muy contenta al tenerlo frente a mí. Me besó y tendió a desatarme, pero le dije:


-No lo hagas y continúa la obra que tan bien maquinaste.- le dije


Dándome un beso en los labios, se preparó para penetrarme. Sentía como la punta de su miembro buscaba mi ano, su glande se oprimía contra él tratando de acceder. Era doloroso, pero mi calentura superaba a cualquier dolor. Era tan grande mi necesidad de que me penetraran que lo soportaba. Lo sentía entrar dolorosamente, centímetro a centímetro, a través de mi recto que supongo cada vez más enrojecido por el elemento entrante, hasta el esfínter parecía latir para tolerar mejor la incursión. Cuando al fin terminó de entrar y la cabeza se alojó profundamente dejando sus genitales pegados a mi ano. Era feroz sentir su falo metido hasta mis entrañas dando la sensación de partirme. Le rogué, que no se moviera, quería disfrutar su aparato en mi interior? Percibía los latidos de su falo en mi íntimo conducto, me hacia vibrar. Estrechaba mi ano aprisionando su verga hasta que súbitamente empezó su impetuoso bombeo, fue fabuloso. Gritaba como sacada, ese roce en las paredes de mi conducto era alucinante. Entre gemidos y gritos de placer exhalé hasta mi último aliento, cuando un maravilloso orgasmo inundo mí ser. No tardé en tener el segundo al sentir el esperma de mi novio colmando el recinto de mi recto?


Apenas acabó me agradeció desatando mis ligaduras, nos abrazamos y nos besamos. Se tiró a un costado para reponerse. Fue cuando recordé la presencia de las chicas quienes, embelezadas, habían disfrutado el espectáculo; me ruboricé al darme cuenta. Sin darme respiro saltaron como dos felinas a la cama para apoderarse de mi cuerpo. Con sus ávidas bocas y lenguas, procuraban más sexo. Hugo me besaba en la boca terminando en un enlace frenético de nuestras lenguas. Las chicas continuaron sobre mí, chupando fervientemente mi vagina y mis pezones. Me sentía como si fuese su presa, a la espera de ser devorada. Estaba bastante cansada para continuar, pero no me dieron respiro. Sus bocas y lenguas seguían, gemía cada vez más, y así prosiguieron hasta producirme una sucesión de fabulosos e indescriptibles orgasmos.


Hugo miraba embelezado el acto que estábamos ejecutando.




Después de un largo intermedio, todo se reanudó. Pero lo dejare para otra oportunidad.





jueves, 10 de septiembre de 2009

Por Rusa Sex Toys...y no me refiero a ningún novio de la Casán

Una amiga trajo de un viaje que realizó un juguete especial.
Le pregunto porqué era especial, y me contesta que era como un Pene Real, pero con la particularidad de ser un ¨buscahoyos¨ anatómico...Que además vibra...que además tiene velocidades de vibración....

Qué interesante, pensé, pero me quedé con eso de buscaholes...

Me dijo, imaginate que tu parteneur tenga el ¨Amigo¨ flexible, siempre al palo, sin ningún líquido que chorree ningún olor desagradable, siempre en ON, y además con un poco de kemial y el vibrador, hace estragos...va abriendo las puertas de lo que se le presente, casi sin verguenza, sin dolor..contento y feliz de la vida como diciendo, hello, vi luz y entré...Pero este amigo, además de entrar, entrá bailando,cantando, pito, matraca, dando alegría y placer por doquier. Un verdadero carnaval...

Ahhh, le dije...cuándo volvés a viajar??????

Por Rusa...Parece que se inauguró oficialmente la semana del Sexo ANAL

Guauuuuuu
Qué relato te has conseguido Chanchita chanchona requete chancha!!!!!

Y Pistera con su BAckyard no se queda atrás!!!Jaajajaj

La palabra sería en este caso sexual, el IR DESPACIOOO, respetar los semáforos, Los STOP,y revisar que anden bien los frenos, y el freno de mano especialmente.
La palanca de cambio bien lubricada y que el asiento se encuentre mullidito, cómodo y relajado...
Y si el acompañante sintoniza el service de tu tren delantero....con el trasero.....Heaven!

miércoles, 9 de septiembre de 2009

El sexo anal segun un bisexual, por Chanchita!

Compañeras...he aqui lo prometido... Espero les guste y les sirva! Enjoy!

Chanchita!

Hola, me llamo Matías, tengo 28 años y soy de Buenos Aires, Argentina.
 
No soy un "potro" pero tengo mi facha y de mi vida heterosexual quise ir más allá y probé de todo. Aprendí que mientras no le causes daño ni a otro ni a ti mismo, está todo bien... En la cama todo vale si lo pasas bien. Soy, hoy Binorma.
 
Un amigo mío hetero ("paki" le decimos en Argentina a los heterosexuales) me pedía consejo sobre técnicas para "hacerle la cola" a una mina. Basado en mi humilde experiencia... activa y pasiva. Aclaro, que esto también sirve para tener relaciones con otro chico.
 
Todos sabemos soñamos con el sexo anal. Cuando leemos historias o vemos videos siempre parece tan fácil... Hasta que nos toca hacerlo nosotros.
 
Afortunadamente, siempre fue muy libre de ideas y le transmití lo mismo a mis parejas.
No hay nada en el sexo que lo puedas considerar "sucio" o "malo", siempre - insisto - que no dañes a nadie ni a ti mismo.
Para algunas personas que tienen algunas ataduras o reparos de tipo "moral", vale decirles que:
*Si eres buena persona, vas a seguir siéndolo a pesar de que tengas sexo anal, oral o lo que sea, incluso si eres gay o hetero.
*Si eres mala persona, vas a seguir siéndolo, hagas lo que hagas en la cama.
 
El sexo no te va a cambiar las cualidades. Aprender a respetar es el principio.
 
El tema es pasarlo bien y hacer pasar bien a los demás.
 
A mi amigo le escribí lo siguiente.. y me pareció una buena idea compartirlo con Uds.  Les recuerdo que mi testimonio tiene doble valor: Por un lado he tenido sexo anal con mujeres y con hombres como activo y pasivo. Sé bien lo que se siente en ambos lados de la cama :-)
 

Tienes que saber que si la otra persona, realmente lo quiere hacer:
 
Muchas veces las principales trabas son psicológicas. A eso hay que vencerlas hablando... charlando.. y porque no decirlo en que nuestra pareja esta en un punto de excitación bien alto.  Por ejemplo.. si le estás haciendo el amor a tu novia, cuando ella está cerca del orgasmo.. le decís que en otro momento te gustaría ponérsela por "atrás". El tema del lenguaje es importante amigos... Si le dices: "te quiero hacer el orto", así de una, onda animal... probablemente te va a decir que no, a menos que sea bien guerrera en cuyo caso ya le habrán hecho la cola varias veces. Pero si es una mina "bien"... va a ser más difícil.
 
Exprésale tus sentimientos. Si la/lo quieres, y ella/el  te entrega eso, es porque también eres importante. Asegúrales que la vas a seguir queriendo incluso después de obtener "el premio mayor". (Hoy en día es muy difícil conseguir una veinte añera virgen, pero muchas tienen la colita reservada... Sólo los más audaces podremos alcanzar ese sabroso manjar...je)
 
Superada la etapa psicológica... son buenos unos testeos en los días previos...  esto es:
 
I) Mientras te la estás cogiendo por la concha, mándale un dedo al culo.  Si estás con  un chico haciendo sexo oral, puedes tratar de ponerle un dedo... y en ambos casos vas viendo como reaccionan.
 
II) Mientras te la coges también (bueh... algo bien hecho requiere esfuerzo)... en el saca y pone, puedes equivocarte... y mandar la poronga al agujero equivocado.... No mucho... un "puerteo"... onda... un toque y me voy. Eso hace que la idea ya sea mas firme.
 
Como me enseñó un amigo que me cogió: "Es preferible pedir perdón, en vez de pedir Permiso"....
 
 
 
1) En realidad no duele (tanto). Es incomodo al principio. Como cuando quieres cagar ... bueh.,. es lo mismo... pero sientes la sensación al revés..je
 
2) Antes...  Mucho black kiss... Esto es... lamer el culo.
A ver... yo sé que a alguien esto le puede dar asco, o impresión, porque sería el lugar más "sucio" del cuerpo. Esto se soluciona con higiene.  Yo no tengo ningún problema en decirle a mi pareja suavemente, que seria lindo que se lavara un poquito en caso de sentir algún olor.  Para que no resulte a veces algo chocante, es preferible, que en un arranque de "romanticismo" le propongamos a nuestra pareja darnos una ducha juntos y nosotros pasaremos el jabón por todo su cuerpo, inclusive la cola y quizás hasta deslicemos dentro un dedo enjabonado...
Una vez en la cama, no hay nada mas lindo que hacerle un black kiss (beso negro) a alguien a quien nunca se lo hicieron.... o se lo hicieron medio mal.  Las mujeres enloquecen. Y los chicos, heterosexuales que están dando sus primeros pasos en la bisexualidad pueden recibir el beso negro de un hombre o una mujer, y suelen enloquecer mucho mas, porque no pueden creer todos los placeres que sienten en el culo. A veces tratan de ni siquiera probar el beso negro, pero aquellos que lo hacen... se estremecen.
Nunca me olvido las reacciones de algunos chicos veinteañeros a quien yo se los hice por primera vez. Ellos creyendo que eran totalmente heterosexuales, y a través del black kiss fueron conociendo otras formas de disfrutar... jeje Normalmente las piernas les tiemblan totalmente al experimentar un buen beso en el culo.
 
Técnicas hay muchas.. pero simplemente deja juguetear tu lengua en el agujero y fíjate como siente la otra persona. Ya vamos a hacer un Texto Educativo sobre como hacer un "big black kiss" "BBK" (como decimos con mis amigos)
 
 
Otra cosa... hay que hacer el ablande con un dedo... (despacio... no seas animal....) palabras dulces todo el tiempo... Ya vas a tener oportunidad de decir.." perra" y todo eso..jeje  También te sugiero alguna crema. La que uso yo se llama Kernial y es un lubricante vaginal (pero lo adapto a este uso) tanto con minas como con flacos. Es MUY importante el uso de la crema.... puede hacer las cosas más fáciles y placenteras.
 
3) La Posición que más resultados me dio con minas es de costado los dos y tú atrás con una de las piernas de ella sobre la tuya.- De esta forma entra muy cómoda para ella y te deja las manos libres para agarrarle las tetas, masturbarla, apretarle las manos en los momentos de mayor tensión...
 
3b) Con Chicos, también es útil, pero si no se puede es más sencillo probar primero en 4 y si está asustado o le duele, PASAR a 5)
 
4) En 4 es un poco jodido, porque si ella tiene un poco de miedo... cierra el culo... y la podes lastimar.
Sentir el culo apretadito de una mujer... ahh es único. Incluso distinto a lo que se siente con un chico. tenerla totalmente dominada (por el placer) o incluso a veces con algo de dolor, pero sabes que se entregó totalmente a vos... porque te quiere o porque la calentaste...
4b) Estar en 4 patas, entre los chicos es una de las posiciones más aceptadas.  Lo excitante de que te cojan a vos (bottom), es que tienes tu potro caliente atrás... que te puede hacer de todo. Incluso algo que no  te agrade demasiado, como es mi caso. Bah.. a mi simplemente me calienta saber que me "rendí" ante alguien... cosa rara... pero a veces ocurre... por amor :-)
Cuando yo soy activo (top) me re excita ver como un flaco con buen lomo, que si quisiera hacerte frente te cagaria a trompadas, acepta que seas tú su potrito y se la pongas.
 
5) Yo les doy la oportunidad de estando yo boca arriba, que se sienten en la "japi" (pija al revés como hablamos los porteños - habitantes de Buenos Aires-). De esa forma ella/el tiene la posibilidad de controlar todo y va regulando cuando le metes la poronga.  Muchas personas disfrutan mucho esto, e incluso toman ciertas habilidades y placer, controlándote.
 
5b) En algunos casos... no da mucho resultado, porque es tal el miedo, la impresión o lo que sea... que voluntariamente se hace imposible. En ese caso... no queda mas remedio que pasar a ... 6)
 
6) Si a pesar de estas formas... la mina/flaco sigue cerrada/o, y no puedes ponérsela, la posición drástica es: La mina/el flaco boca arriba patitas a los hombros, te mojas bien la pija... y adentro.  DESPACIO ANIMAL!!... así me desvirgaron a mi...  cariñosamente.. y ese día acabé como un loco mientras me la ponían....
 
7) Una vez adentro...  La idea es... vas ganando espacio... centímetro a centímetro. Cada avance que haces, quédate quieto un minuto. Ella te va a pedir que pares o que salgas. No hagas caso. Remember... primero la puntita.. Y te quedas. Le hablas.. besos... un poquito mas. Frenas. FRENASSSS TE DIJE... :-) Depende la posición en la que estes, y si tienes la posibilidad, mándale una mano a la concha... con saliva en tus dedos para hacerle una paja.... despacio...cada vez que ella tiene un poquito de placer...la entubas un cacho mas.
 
7b) A un flaco también le puedes ir haciendo la paja. No hay nada más excitante que ponerla y sentir que el flaco está al palo... Y no hay nada más explosivo para quien está cogiendo a otro... que ver como tu chico acaba mientras se la pones.
 
8) Cuando la/lo ves loquita/o... empieza a acelerar...  no mucho.. acuérdate que no es la concha... y que tú  tienes una pija grande boludo...
 
Un ultimo consejo: Si logras que la mina acabe haciéndole tú la paja mientras se la pones) y le das  un EXCELENTE momento... se lo vas a poder hacer todas las veces que tengas ganas.
Si la haces sentir una puta, que además de no gozar, le rompiste el culo.... te va a costar un huevo repetirlo (y nos vas a cagar la vida a los siguientes que lo intentemos).
 
Obviamente si es sexo casual, usa forros (preservativos). Pero si estás en una relación estable y tienes la confianza necesaria y no usas forro... no hay nada más lindo que acabar en la colita...